El final de una rosa

Desde la última muerte que te dejó aterida en manos de lo abierto.
Desde el ocaso del amor, que como el sol también abdica.
Desde esa incandescencia que roza ya el apagamiento,
deja caer tus pétalos quemados, las brasas,
el temblor transformado en hermosura,
los últimos silencios que te quedan.

